Collection: Cristo roto

En esta colección, me apropio de la iconografía cristiana para entablar un diálogo entre mi pasado y mi presente. Habiendo crecido bajo una formación religiosa (llegando incluso a ser monaguillo), hoy utilizo esa simbología para transmitir una narrativa distinta: una crítica a cómo la religión ha sido manipulada y contaminada a lo largo de los siglos.

Para mí, la fractura no es carencia, sino una remisión directa a la estatuaria clásica griega y romana, cuya belleza reside precisamente en su incompletitud. Es una herencia que llega hasta Rodin, quien entendió que omitir partes de la figura permite que la escultura respire y deje espacio a la imaginación del espectador.

En estas piezas, la fragmentación no es una pérdida, sino una invitación a completar el sentido de la obra, transformando un icono sagrado en un ejercicio de reflexión estética y existencial.